A solo horas de las elecciones de medio mandato, algunos estadounidenses dicen estar preocupados por la interferencia federal en la votación y por posibles esfuerzos de los republicanos por revertir los resultados si al partido le va mal, según un relato de esas preocupaciones.

Durante años, el presidente Trump ha sembrado dudas sobre el sistema electoral del país al promover afirmaciones desmentidas de fraude con las boletas por correo, máquinas de votación defectuosas y padrones electorales repletos de no ciudadanos. Mientras las encuestas muestran que la mayoría republicana en el Congreso está en peligro, ha intensificado esos ataques, incluso ofreciendo una recompensa de 1 millón de dólares a los informantes que ayuden a asegurar una condena por fraude electoral.

Esa retórica ha dejado a algunos votantes inquietos sobre lo que podría venir después. Tiffany Hall, una médica de 56 años que vive en un suburbio de Cincinnati, dijo que le preocupaba que las elecciones pudieran verse perturbadas de maneras que alteren los márgenes. «Me preocupa mucho que las elecciones se vean perturbadas de formas que afecten los márgenes», dijo.

Grupos de derechos civiles y sindicatos demandaron recientemente a la administración Trump en un esfuerzo por bloquear el posible despliegue de agentes federales en los lugares de votación.

Hall, que es negra, votó temprano el sábado con su esposo y su hija adolescente, que emitía un voto por primera vez. Invocó las luchas del movimiento por los derechos civiles y dijo que le preocupaban los esfuerzos por suprimir el voto.

La mayoría de los votantes dice confiar en que los resultados electorales serán precisos, pero algunos temen que el presidente intente sembrar dudas sobre el resultado.

Fuentes: The New York Times Politics.