El ministro español de Transportes, Óscar Puente, ha dimitido tras dos accidentes ferroviarios en menos de un año y ha dicho que no podía seguir en el cargo después de la tragedia del miércoles pasado. Anunció su decisión al término de una comparecencia parlamentaria de cuatro horas el martes y comunicó por mensaje al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que no se presentaría a las elecciones del 29 de noviembre.

Puente dijo que había tomado la decisión en los primeros minutos posteriores al accidente y describió su salida como una cuestión de dignidad política y solidaridad con las víctimas. Según el informe, el accidente causó 69 muertos.

Sánchez no había pedido a Puente que dimitiera. El miércoles, el presidente del Gobierno dijo que la decisión de Puente ayudaría a recuperar la confianza en el sistema ferroviario español. También criticó a la oposición conservadora y señaló que su líder, Alberto Núñez Feijóo, seguía apoyando al presidente regional de Valencia, Carlos Mazón, pese a cómo gestionó una devastadora inundación dos años atrás. Mazón dimitió un año después.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que también es uno de los vicepresidentes de Sánchez, se hará cargo del Ministerio de Transportes hasta las elecciones. Cuerpo es un tecnócrata independiente y, según el informe, uno de los ministros más populares de España.

La oposición dijo que la dimisión de Puente no era suficiente. El partido de derecha Vox y Feijóo pidieron a Sánchez que dimitiera, mientras que Feijóo calificó la comparecencia parlamentaria de Puente de «farsa».

Puente, exalcalde de Valladolid y uno de los aliados más cercanos de Sánchez, también era un destacado defensor del presidente del Gobierno en las redes sociales. Los socios de coalición de izquierda de Sánchez celebraron su salida como una oportunidad, mientras la oposición seguía exigiendo un cambio político. Sánchez escribió en X que la «ola de ultraderecha» que Feijóo y el líder de Vox, Santiago Abascal, esperaban aprovechar estaba perdiendo fuerza.

Fuentes: FAZ.