UGT y Comisiones Obreras (CCOO) han convocado a los docentes de la enseñanza pública no universitaria de Castilla y León a una huelga el 4 de noviembre. Afirman que ha aumentado la frustración por los compromisos que, según consideran, el Gobierno regional no ha cumplido. Los sindicatos sostienen que los docentes se enfrentan a cargas de trabajo y presión excesivas, además de a la falta de personal especializado y de otros trabajadores de apoyo.

Señalan que hay centros sin enfermeros, intérpretes de lengua de signos contratados a través de empresas externas en medio de problemas de pago denunciados y departamentos de orientación sobrecargados. Los sindicatos también mencionan la falta de inversión acumulada, incluidos problemas de calefacción y mantenimiento. Afirman que unos 200 alumnos de Dueñas llevan cuatro años desplazándose a Venta de Baños, después de que su escuela fuera demolida por problemas estructurales.

La convocatoria se produce en un contexto de protestas similares en el sector educativo de Madrid, la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Andalucía. UGT y CCOO afirman que quieren destacar que la educación puede organizarse de otra manera y sostienen que los buenos resultados educativos no deberían lograrse a costa de la precariedad de las condiciones del profesorado.

La huelga no cuenta con el respaldo de CSIF, ANPE ni Stecyl, a los que el artículo identifica como los sindicatos mayoritarios y firmantes del último acuerdo con la Consejería regional de Educación. No obstante, UGT y CCOO esperan una participación significativa y han llamado a los 30.000 docentes de la región a sumarse al paro. El Gobierno regional ha establecido los servicios mínimos para garantizar que los niños puedan asistir a la escuela; los sindicatos convocantes consideran excesivas esas disposiciones de servicios mínimos.

El conflicto se produce tras unas negociaciones que comenzaron con prioridades acordadas en septiembre del año anterior. Una propuesta presentada en julio incluía una reducción de las horas lectivas para los docentes mayores de 55 años y un complemento de tutoría que se implantaría progresivamente durante tres años: 20 € al mes el primer año, y después 40 € y 60 €. UGT y CCOO rechazaron la propuesta porque, según dijeron, no reconocía adecuadamente el tiempo que requiere la tutoría ni abordaba reivindicaciones de larga data. También señalan los altos niveles de empleo temporal, unas ratios de alumnos por clase que consideran inadecuadas para las necesidades del alumnado y unos complementos salariales regionales que, según afirman, sitúan los sueldos docentes en la parte baja de la escala.

Los sindicatos afirman que algunos compromisos no se han cumplido, otros no se están negociando y las conversaciones no han estado a la altura de sus expectativas. Dicen que su objetivo es dignificar la profesión docente e invertir en el futuro de la sociedad.

Fuentes: elDiario.es.