El canciller alemán Friedrich Merz describió la transformación digital como un «cambio de época» que implica una importante redistribución del poder y los recursos, y dijo que la política debería responder con prudencia y respeto por los valores humanos. Sin embargo, según el comentario sobre el evento, en la Cumbre Digital de 2026 del Gobierno el debate volvió en gran medida a la IA como medio para impulsar la productividad y el crecimiento económico.
Merz presentó la IA como una tecnología de propósito general capaz de automatizar soluciones en la investigación, los negocios y la sociedad. El discurso no explicó cómo podía conciliarse esa confianza con un enfoque centrado en las personas, teniendo en cuenta los errores, las alucinaciones y los sesgos de los modelos lingüísticos.
Un informe publicado por el Grupo de Trabajo sobre IA del Gobierno describe, de manera similar, la IA como una tecnología definitoria del siglo XXI. Sostiene que la IA podría contribuir a reactivar un crecimiento lento, mejorar la eficiencia en una sociedad envejecida y hacer frente a la escasez de mano de obra. El grupo de trabajo insta a actuar con rapidez y advierte de que Alemania dispone, como máximo, de 18 meses para fijar prioridades clave antes de quedarse atrás en la carrera mundial por la IA.
El Gobierno sigue una estrategia de dos vías: depender a corto plazo de los principales modelos de IA de empresas estadounidenses y, al mismo tiempo, tratar de desarrollar modelos lingüísticos alemanes que puedan competir con los modelos de IA de vanguardia de otros países. El comentario señala que las perspectivas de Alemania son inciertas y que el Gobierno solo está invirtiendo una fracción del capital que las empresas estadounidenses destinan al desarrollo de la IA.
Representantes del Gobierno y del sector empresarial también pidieron que se abran los silos de datos y se flexibilice la regulación. A nivel de la UE, el Gobierno quiere debilitar el Reglamento General de Protección de Datos, lo que podría permitir a los proveedores de IA entrenar modelos lingüísticos con datos personales. El comentario sostiene que flexibilizar las protecciones de la privacidad beneficiaría a las empresas, en particular a los grandes proveedores de China y Estados Unidos, y pondría en riesgo los derechos de las personas.
El ministro de Asuntos Digitales, Karsten Wildberger, dijo que Alemania solo podría remontar si adoptaba la IA. El comentario afirma que este imperativo económico marcó la agenda de la cumbre y dejó poco espacio para debatir cómo debería configurarse políticamente la redistribución del poder y los recursos que señaló Merz. También apunta a la escasa presencia de la sociedad civil y sostiene que cuestiones como el medio ambiente, el trabajo, la educación y la protección de los consumidores solo se abordaron de manera marginal.
Fuentes: netzpolitik.org.