La inflación de la eurozona subió al 4% en octubre, según una estimación preliminar publicada el miércoles por Eurostat. La tasa fue del 3,8% en septiembre y del 3,2% en agosto, y se ha mantenido por encima del objetivo del 2% del Banco Central Europeo durante más de seis meses.
La energía fue la principal fuente de las subidas de precios. El gasóleo de calefacción y los combustibles contribuyeron a un aumento interanual del 20,8% en los precios de la energía. Los precios de los alimentos subieron un 0,5%, un incremento más moderado, aunque las verduras se encarecieron considerablemente. El informe atribuyó esto en parte a las malas cosechas tras la sequía del verano y en parte al aumento de los costes de la energía para los invernaderos y del transporte de las importaciones. En cambio, los productos lácteos se abarataron en medio de un exceso de oferta de leche.
Los precios de los servicios subieron un 3,3% interanual, mientras que la inflación subyacente —que excluye la energía y los alimentos— se mantuvo en el 2,5%.
Las tendencias de la inflación variaron entre los países de la eurozona. La tasa de Alemania, medida por el Índice Armonizado de Precios de Consumo, fue del 2,8% en octubre. La rebaja del impuesto sobre los combustibles introducida el 1 de octubre contribuyó a reducirla; Holger Schmieding, economista jefe de Berenberg, estima que la medida redujo la tasa en 0,3 puntos porcentuales.
La tasa de inflación de Francia subió del 3,4% al 3,8%, su nivel más alto desde finales de 2023. La de España bajó ligeramente, del 5% al 4,9%, mientras que la de Austria descendió del 3,6% al 3,5%. Lituania registró la tasa más alta de la eurozona, con un 6,1%, seguida de Bulgaria, con un 6%. Malta tuvo la tasa más baja, del 2,3%, gracias a que los precios de los combustibles se mantuvieron fijos durante un periodo prolongado y recibieron apoyo del presupuesto estatal.
Los economistas esperan que la inflación se mantenga cerca del 4% a corto plazo, aunque algunos prevén una moderación durante 2027. Los efectos estadísticos de base podrían ir eliminando gradualmente de las cifras de inflación anual el impacto del repunte de los precios de la energía asociado a la guerra de Irán. Las perspectivas también dependerán del conflicto, de los precios del petróleo y de si los mayores costes energéticos se trasladan a los salarios y a los precios de venta de las empresas.
El BCE tiene previsto tomar su próxima decisión sobre los tipos de interés el 17 de diciembre. Mantuvo los tipos sin cambios en octubre, pero el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, afirmó que una subida en diciembre era «muy probablemente» necesaria, y señaló el deterioro de las perspectivas de inflación. El artículo informa de que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, había indicado que la opción prevista era un aumento de 0,25 puntos porcentuales del tipo de depósito, hasta el 2,75%, siempre que no se produjeran acontecimientos inesperados.
Fuentes: FAZ.