Montreal, Canadá — La Unión Europea y Canadá han acordado buscar la relación más estrecha posible, pero los próximos seis meses determinarán qué significa ese compromiso en la práctica. Los 27 gobiernos de la UE y Ottawa deben definir ahora los términos de su asociación, incluido si Canadá podría convertirse en el primer y posiblemente único miembro asociado del bloque.

La urgencia de las conversaciones quedó subrayada en la cumbre celebrada la semana pasada en Montreal. Ambas partes describen la asociación como constructiva, en lugar de dirigida contra un país concreto, aunque reconocen que comparten necesidades estratégicas. Quieren reforzar las cadenas de suministro, combinar conocimientos especializados y reducir la dependencia de Estados Unidos y China.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró a POLITICO después de la cumbre que la asociación no debería diseñarse en función de la posible respuesta de otras grandes potencias. Afirmó que Canadá y la UE no estaban ajustando sus planes según lo que pudieran pensar Estados Unidos, China o Rusia.

Carney dijo que el objetivo era ayudar a ambas partes a resistir las perturbaciones y evitar que sus rivales se aprovecharan de dependencias críticas. Las negociaciones de los próximos meses determinarán si esa ambición puede traducirse en una relación más formal y duradera.

Fuentes: Politico Europe.