Las victorias demócratas en la Cámara de Representantes y el Senado han alterado el equilibrio de poder en Washington y abierto la puerta para que el Congreso recupere un papel más activo como contrapeso al presidente, después de dos años en los que Los Republicanos respaldaron en gran medida la agenda del Presidente Trump.

Desde la elección de Trump en 2024, junto con mayorías republicanas en ambas cámaras, el poder ejecutivo ha actuado con escasa resistencia del Congreso en materia de gasto, aranceles y facultades bélicas, según el relato. Ahora los demócratas están en condiciones de oponerse mediante la supervisión y su influencia sobre el gasto.

El representante Hakeem Jeffries, demócrata de Nueva York que se espera que se convierta en presidente de la Cámara de Representantes, dijo que el partido exigiría responsabilidades por lo que calificó de corrupción sin precedentes. El miércoles, a medida que se aclaraba la magnitud de las victorias demócratas, afirmó que la Cámara ya no funcionaría como una filial del gobierno de Trump.

Fuentes: The New York Times Politics.