Los demócratas han obtenido el control de la Cámara de Representantes y del Senado en unos resultados electorales arrolladores que suponen un duro reproche a los dos primeros años de Donald Trump como presidente. El partido también conquistó varios estados considerados desde hace mucho tiempo bastiones republicanos, entre ellos Texas y Kansas, lo que deja a Trump con menos margen para impulsar su agenda durante los próximos dos años.
Trump felicitó a los demócratas y dijo que esperaba trabajar con ellos, prometiendo aceptar los resultados electorales. Mientras continuaba el recuento de votos y se hacían evidentes las derrotas republicanas, había publicado en X que habría ganado «por goleada» si su nombre hubiera figurado en la papeleta. Más tarde moderó su tono, elogió la campaña demócrata y dijo que no haría cambios en su Administración. Sostuvo que el resultado no era un veredicto sobre su gobierno, aunque reconoció que la guerra en Irán había contribuido al desenlace. Poco después, publicó en Truth Social una imagen de una gorra roja con un diseño similar al de una gorra MAGA, pero con la palabra «Veto».
Varios candidatos apoyados personalmente por Trump fueron derrotados. En Texas, el demócrata James Talarico venció a Ken Paxton y se convirtió en el primer senador demócrata del estado desde 1988. La demócrata Gina Hinojosa también derrotó al gobernador republicano Greg Abbott, convirtiéndose en la primera demócrata en dirigir Texas desde Ann Richards, en la década de 1990. En Kansas, Adam Hamilton se convirtió en el primer demócrata elegido gobernador del estado desde 1932.
Los demócratas también ganaron en Maine, donde Troy Jackson derrotó a la senadora republicana Susan Collins, que llevaba mucho tiempo en el cargo. En Georgia, el senador Jon Ossoff fue reelegido y Keisha Lance Bottoms ganó la gobernación, convirtiéndose en la primera gobernadora negra del estado. En California, el demócrata Xavier Becerra sucederá a Gavin Newsom como gobernador.
Las victorias ofrecen a los demócratas la oportunidad de reconstruirse tras su derrota de 2024, pero también dejan al partido ante interrogantes sobre el equilibrio entre sus alas moderada y progresista. Por ahora, los resultados marcan un cambio importante en el control del Congreso y un revés para el partido de Trump.
Fuentes: ANSA Politica.