El Presidente Trump instó repetidamente a los votantes durante la campaña de medio mandato a tratarlo como si también figurara en la papeleta. En las elecciones legislativas del martes, los votantes lo hicieron de una manera que supuso un duro revés para su partido y una contundente reprimenda a su presidencia.

La ola demócrata llegó incluso a estados profundamente republicanos, lo que apunta al debilitamiento de la coalición que ayudó a Trump a ganar dos veces la Casa Blanca. El relato de la fuente menciona los altos precios de la gasolina, la guerra en curso con Irán y las acusaciones de lucro indebido contra Trump y personas de su entorno como factores que alimentaron la frustración de los votantes. Algunos antiguos partidarios rechazaron a su partido, mientras que otros se quedaron en casa.

Las primeras estimaciones del miércoles situaban en unos 13 puntos porcentuales la ventaja demócrata en el voto nacional para la Cámara de Representantes. Según las estimaciones de The New York Times, sería el mayor margen a favor de cualquiera de los dos partidos en unas elecciones legislativas desde, al menos, 1976, y superaría los márgenes de las victorias republicanas de 1994 y 2010.

La redistribución de distritos podría limitar cuánto se traduce esa ventaja en el voto nacional en escaños de la Cámara de Representantes, ya que los distritos manipulados electoralmente dejan menos escaños disputados que cualquiera de los partidos pueda ganar. Aun así, el resultado señala un cambio importante en el clima político, pese a que a Trump todavía le quedan dos años en el cargo.

Fuentes: The New York Times Politics.