El domingo 25 de octubre, jóvenes activistas de Los Republicanos se reunieron en el mercado central de Saint-Germain-en-Laye, en el departamento de Yvelines, para distribuir folletos de campaña en apoyo de Bruno Retailleau. Entre ellos se encontraba Anaëlle Reynès, de 23 años, tesorera del movimiento juvenil del partido, quien afirmó que los activistas respaldaban plenamente a su candidato pese a que la campaña tenía dificultades para cobrar impulso.

La recepción en este bastión tradicionalmente de derechas fue desigual. Una mujer que apoyaba a Agrupación Nacional rompió el folleto de Retailleau y les dijo a los activistas que su candidato no tenía ninguna posibilidad. Otros residentes fueron más receptivos, aunque algunos expresaron su preocupación por el desorden y las tensiones políticas.

La operación, descrita por Reynès como un esfuerzo nacional, se centra en el lema «Restablecer el orden». El mensaje se presenta como una respuesta a las movilizaciones sociales que tienen lugar en Francia este otoño. Los jóvenes activistas se presentan como representantes de una juventud trabajadora y tranquila, opuesta a las protestas y los bloqueos.

Reynès estableció una clara distinción entre lo que describió como «dos juventudes»: una asociada con la alteración del orden y la violencia, y otra que quiere asistir a clase y está cansada de los bloqueos. Sostuvo que esta última es la mayoría, aunque sea menos visible en las manifestaciones públicas.

La campaña ilustra el desafío al que se enfrentan Retailleau y sus partidarios mientras intentan consolidar su candidatura entre los votantes de derechas. Incluso en zonas consideradas favorables a Los Republicanos, los esfuerzos de los activistas han generado respuestas que van desde la abierta hostilidad hasta el cauteloso apoyo.

Fuentes: Le Monde Politique.