Más de 200 periodistas de BFM-TV han pedido a la dirección del canal que adopte medidas concretas ante lo que describen como la normalización de comentarios racistas y discriminatorios en antena. En una carta enviada el miércoles 4 de noviembre, los periodistas afirmaron que querían distanciar a la cadena de lo que calificaron como la imagen de un canal racista que no refleja sus convicciones.

La Sociedad de Periodistas (SDJ) dijo que el asunto era especialmente preocupante a seis meses de las elecciones presidenciales. Advirtió que no se debe recurrir a apelaciones al pluralismo para excusar declaraciones discriminatorias y afirmó que no hay que confundir la imparcialidad con la indulgencia. La carta se envió tras una asamblea general celebrada el lunes.

Entre las peticiones de los periodistas figuran que los presentadores cuestionen de manera sistemática y clara los comentarios discriminatorios y que el canal mejore la supervisión de sus invitados para evitar la presencia de figuras problemáticas y las apariciones reiteradas de las mismas personas. También quieren que la cobertura informativa tenga prioridad sobre los debates en plató y que la información sobre las manifestaciones sea más equilibrada; sostienen que las retransmisiones en directo no deberían centrarse únicamente en escenas de violencia.

Las preocupaciones surgen en medio de las acusaciones de La France insoumise y de su líder, Jean-Luc Mélenchon, de que BFM-TV ha difundido comentarios racistas, incluso mediante entrevistas con el ultraderechista Eric Zemmour. El canal ha rechazado esas acusaciones. Según el relato de los hechos, algunos periodistas de BFM-TV también han sufrido hostilidad mientras informaban sobre el terreno. A principios de semana, 160 técnicos del grupo RMC-BFM escribieron por separado a la dirección para criticar lo que describieron como la normalización gradual de las ideas de extrema derecha en BFM-TV.

Antes de que se enviara la carta de los periodistas, CMA Media, el grupo propietario de BFM-TV y RMC, anunció dos medidas. Creará una unidad para centralizar las solicitudes de entrevistas a figuras políticas y ampliar la variedad de perfiles invitados a sus canales. También prevé publicar un informe mensual sobre pluralismo que abarcará la diversidad de invitados, colaboradores y corrientes políticas representadas.

Jean-Philippe Baille, subdirector general de información de CMA Media, dijo que las medidas no anunciaban un cambio en la línea editorial ni constituían una admisión de las acusaciones. Afirmó que el grupo rechazaba las acusaciones de que sus canales normalizan el racismo y señaló que no había recibido notificaciones de Arcom, el regulador audiovisual francés. Baille añadió que invitar a una figura pública no significa respaldar sus opiniones, y dijo que la responsabilidad del canal es interrogar a los invitados, verificar sus afirmaciones y rebatirlas con hechos cuando sea necesario.

La dirección también expresó su apoyo a la presentadora Sonia Mabrouk, quien ha recibido críticas internas en los últimos meses tras incorporarse a BFM-TV desde CNews. Baille calificó las críticas contra ella de campaña de desestabilización inaceptable y elogió su profesionalidad e independencia.

Fuentes: Le Monde Politique.