Los Demócratas han obtenido el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado, lo que les da poder para redefinir la supervisión del Congreso durante los próximos dos años de la presidencia de Donald Trump. El resultado impide que los republicanos aprueben leyes por su cuenta en la Cámara y otorga a los demócratas nueva influencia en las investigaciones y los nombramientos.

En la Cámara, la nueva mayoría puede iniciar investigaciones sobre el Gobierno, exigir documentos y testimonios, y someter a un escrutinio sostenido a altos funcionarios. Hakeem Jeffries se dispone a convertirse en líder de la mayoría después de que los demócratas superaran el umbral de 218 escaños necesario para controlar la Cámara.

La función del Senado de confirmar a los miembros del Gabinete, embajadores y jueces federales, incluidos los candidatos al Tribunal Supremo, da a los demócratas la capacidad de retrasar o bloquear muchos de los nombramientos de Trump y presionar a la Casa Blanca para que negocie sobre las leyes.

Entre las posibles investigaciones figuran los intereses empresariales de la familia Trump. Robert Garcia, un destacado demócrata del Comité de Supervisión de la Cámara, ha señalado la presunta corrupción relacionada con la familia como una prioridad. Jamie Raskin ha solicitado información sobre los negocios del hijo de Trump, Donald Trump Jr., y de su yerno, Jared Kushner.

Los demócratas también podrían profundizar en el examen de la divulgación de documentos relacionados con Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia. El departamento hizo públicos unos 3,5 millones de páginas de los seis millones que tenía en su poder y afirmó que las restantes eran duplicados, después de incumplir el plazo legal de divulgación. Miembros de ambos partidos han expresado preocupación por las amplias tachaduras y la aparente exposición de los nombres de las víctimas. Además, el departamento se enfrenta a una demanda de la periodista Katie Phang por algunos aspectos de la divulgación.

Ya ha habido cierta cooperación bipartidista en torno a los documentos de Epstein en el Comité de Supervisión de la Cámara, incluidos los esfuerzos por citar a testigos y declarar en desacato a quienes no cooperan. Según el artículo, esa cooperación podría continuar bajo el control demócrata.

Jason Crow, demócrata de Colorado que forma parte de los comités de Servicios Armados e Inteligencia, afirma que empezará por el Pentágono. Señala informes sobre fondos de defensa desviados a empresas vinculadas con la familia Trump.

Jeffries ha dicho que los demócratas no han descartado iniciar un tercer proceso de destitución. Sin embargo, para destituir a Trump se necesitarían dos tercios de los votos del Senado. La Cámara sometió a Trump a un juicio político en 2019 por sus tratos con Ucrania y nuevamente en 2021 por el ataque al Capitolio del 6 de enero; el Senado, controlado por los republicanos, lo absolvió en ambos casos.

Este cambio también recuerda las elecciones de mitad de mandato de 2018, cuando los demócratas ganaron la Cámara e iniciaron investigaciones sobre los negocios de Trump, su gestión de las investigaciones sobre Rusia y posibles conflictos de intereses. La Cámara votó a favor de someterlo a juicio político poco más de un año después, pero el Senado lo absolvió.

Fuentes: elDiario.es.