Un ecólogo de los Borders escoceses solicita permiso para quedarse con Harriet, una cría de tejón que rescató de un abrevadero para ganado y cuidó hasta que se recuperó. Graeme Wilson afirma que el animal correría peligro si se la liberara en el medio natural, porque está acostumbrada a las personas y quizá haya sido criada a mano.
A Wilson le pidieron que ayudara a Harriet en abril, después de que la encontraran a unos 100 metros de su madriguera. Dirige GW Ecology, un servicio de rescate y rehabilitación de fauna silvestre que funciona desde su casa en Denholm, y también organiza actividades educativas y paseos para observar la fauna.
Dice que Harriet respondió casi de inmediato a la alimentación con biberón y cree que no puede volver a su entorno original. Wilson sostiene que una licencia educativa le permitiría enseñar al público sobre los tejones y el cuidado de la fauna silvestre. NatureScot rechazó su solicitud de esa licencia y, según Wilson, dijo que Harriet debía ser liberada o enviada a un zoológico. Considera que ninguna de las dos opciones es adecuada: afirma que la liberación podría acabar con ella herida o muerta y que en un zoológico quedaría aislada.
NatureScot dijo que sigue dialogando con Wilson y otras organizaciones pertinentes para encontrar una «solución pragmática». Un portavoz afirmó que el bienestar del tejón era un aspecto central al estudiar el caso. También se ha informado de la situación a la Policía de Escocia.
Paul Reynolds, presidente del Consejo Británico de Rehabilitación de Fauna Silvestre, dijo que la rehabilitación de animales silvestres requiere instalaciones adecuadas, atención especializada, asistencia veterinaria y comprensión de las necesidades conductuales y ecológicas de cada animal. Añadió que el consejo se opone a utilizar animales silvestres con fines educativos y a mantenerlos en cautividad de forma permanente, y señaló que acostumbrarse a las personas no debería ser, por sí solo, un motivo para justificar la cautividad de por vida.
La Sociedad Escocesa para la Prevención de la Crueldad contra los Animales recomienda que las crías de tejón encontradas fuera de su madriguera antes de las 12 semanas de edad aproximadamente reciban ayuda. Insta a la ciudadanía a no tocar ni intentar atrapar a los tejones enfermos o heridos, y advierte de que pueden morder o causar lesiones con las garras. También recomienda ponerse en contacto con la organización si se ve un tejón durante el día.
Fuentes: BBC News UK.
