Es posible que el resultado de las elecciones legislativas de Estados Unidos del 3 de noviembre no se conozca de inmediato en las contiendas más reñidas. Los recuentos o las impugnaciones legales podrían retrasar la proclamación de un ganador, mientras que el panorama general dependerá de los resultados de las contiendas para la Cámara de Representantes y el Senado en todo el país.
Observadores electorales están desplegados en los 50 estados para supervisar el cumplimiento de las leyes electorales estatales. Su presencia es controvertida: una organización de derechos civiles intentó impedir su despliegue ante los tribunales, alegando que los observadores podrían disuadir a los votantes. Los críticos también han cuestionado la neutralidad política del Departamento de Justicia, ya que este depende del presidente Donald Trump.
Antes de las elecciones, el Departamento de Justicia demandó a Alaska en un intento de impedir la certificación de los resultados si el senador republicano Dan S. Sullivan perdía. El caso fue desestimado. Mientras tanto, en Nueva York, los problemas con las máquinas de conteo de votos llevaron a las autoridades locales a coordinarse con representantes estatales para reducir al mínimo las interrupciones de la votación. El congresista republicano Mike Lawler y su rival demócrata, Cait Conley, instaron a los votantes a no desanimarse.
También es posible que el Senado quede empatado. La fuente señala que, incluso con una mayoría republicana de 53 a 47 en el Senado actual, Trump ha tenido dificultades para aprobar algunas propuestas. Un empate podría hacer que el voto de cada senador fuera especialmente decisivo, incluso en las confirmaciones judiciales y de miembros del gabinete, que dependen del Senado.
Las campañas han sido costosas. The New York Times calculó que el costo total de las elecciones legislativas ascendió a casi 4.000 millones de dólares, y que alrededor de dos tercios se destinaron a las contiendas al Senado. La contienda de Ohio fue casi tan costosa como la destacada carrera electoral de Texas, mientras que la campaña al Senado de Michigan también costó cientos de millones de dólares.
Personalidades públicas se han pronunciado sobre las contiendas. Bruce Springsteen respaldó al candidato al Senado de Michigan, Abdul El-Sayed, mientras que la cantante Nicki Minaj instó a los votantes en X a apoyar a los republicanos. La actriz Cynthia Nixon pidió el voto para los demócratas.
Se pronosticaron lluvias en algunas zonas del centro de Estados Unidos, como Iowa, Kansas y Texas, que luego se extenderían hacia el norte y el este, hasta Illinois, Minnesota, Wisconsin y la península superior de Michigan. El tiempo podría afectar la votación en estados con contiendas importantes.
El programa de la noche electoral en la Casa Blanca incluye un evento para seguir los resultados en el Salón Este a las 7 p. m., hora del Este; según se informó, se invitó a miembros del gabinete y a otros funcionarios. Trump y la primera dama, Melania Trump, votaron en West Palm Beach, Florida, dos semanas antes.
Fuentes: FAZ.