Las capitales europeas siguen de cerca las elecciones de medio mandato de Estados Unidos, pero no esperan que un Congreso dirigido por los demócratas deshaga el orden internacional configurado por el presidente Donald Trump, según el informe proporcionado. A los gobiernos europeos les han preocupado el alejamiento de Trump del apoyo a Ucrania y a la OTAN, su guerra en Irán y su trato confrontativo hacia los líderes europeos.
Su primera esperanza es que los resultados dejen a Trump lo bastante debilitado políticamente como para limitar sus acciones en el extranjero. La posibilidad es incierta: la política exterior sigue siendo, en gran medida, competencia de la Casa Blanca, independientemente del partido que controle el Congreso, y, históricamente, los presidentes se han volcado más en los asuntos internacionales durante sus últimos años en el cargo.
Los líderes europeos también buscan señales de hacia dónde podría dirigirse la política estadounidense en 2028. Un futuro presidente que adopte un enfoque más tradicional de las relaciones internacionales, incluido el apoyo a la OTAN, Europa y el libre comercio, sería bien recibido en las capitales europeas.
El informe señala que un declive más amplio de la influencia del movimiento MAGA sería más importante que un retorno temporal a la política presidencial convencional. Los gobiernos europeos han visto durante la presidencia de Joe Biden que ese cambio podría ser efímero si el Partido Republicano sigue alineado con MAGA.
Fuentes: Politico Europe.