Una lista que nombraba a más de 1.300 artistas, periodistas, docentes, editores y políticos judíos circuló entre miembros de la comunidad judía de Brasil con el título «Lista del primer tren a Auschwitz». Según el informe, grupos que apoyaban a Flávio Bolsonaro la utilizaron para llamar a boicotear a los judíos que respaldaban al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Auschwitz fue el mayor complejo de campos de concentración y exterminio nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Marcelo Semiatzh, coordinador de Judíos por la Democracia, dijo que la lista llegó a las personas que aparecían en ella después de circular entre familiares de miembros del grupo. «Estamos esperando a que la situación se calme, pero, si no lo hace, buscaremos justicia», dijo.

Es difícil determinar el alcance de los llamamientos al boicot. Tanto la Federación del Estado Judío de São Paulo como la Confederación Israelita de Brasil emitieron comunicados en los que condenaron que se señalara a estas personas. La federación dijo que la comunidad judía de Brasil incluye personas con distintas creencias y preferencias electorales, y que la identidad religiosa no debe confundirse con la afiliación partidaria ni con las preferencias políticas. La confederación afirmó que los llamamientos a boicotear a personas por sus opiniones políticas van en contra de la tradición judía de pluralismo y debate.

En general, las personas incluidas en la lista han evitado hablar de posibles pérdidas. Sin embargo, una persona dijo a Folha que algunos acuerdos comerciales se frustraron después de que la lista circulara y que prefería no hablar públicamente con la esperanza de que la situación mejorara.

Antes de la segunda vuelta de las elecciones, Judíos por la Democracia celebró un acto en apoyo a Lula en Casa do Povo, en el barrio de Bom Retiro, en São Paulo. Entre los asistentes estaban el vicepresidente Geraldo Alckmin, las exministras Simone Tebet y Marina Silva, y las funcionarias judías Esther Dweck y Clara Ant. En un video publicado después de la votación, la periodista Nay Ruiz describió Casa do Povo como un memorial a las víctimas del Holocausto y un símbolo de la supervivencia de la vida, el arte y la cultura judíos.

Semiatzh dijo que espera que la necesidad de dialogar con el presidente reelegido contribuya a reducir las tensiones y restablecer el diálogo. Mencionó el debate sobre cómo debería definirse el antisemitismo en la legislación que penaliza el racismo como uno de los asuntos prácticos que enfrenta la comunidad.

Dijo que una situación similar se había producido durante las elecciones presidenciales de 2018. En su opinión, la hostilidad se ve alimentada por lo que describió como afirmaciones falsas que circulan entre los judíos y sostienen que Lula es antisemita. Entre los argumentos citados están las tensiones entre el Gobierno de Lula e Israel, que actualmente no tiene embajador en Brasil, y el apoyo de Lula a la creación de un Estado palestino. Semiatzh dijo que Lula respalda una solución de dos Estados, que su grupo también apoya, aunque reconoció que el presidente ha hecho algunas declaraciones problemáticas.

Semiatzh también señaló que ambos candidatos presidenciales recibieron votos de ciudadanos brasileños en Líbano, Palestina e Israel, aunque los resultados fueron distintos en cada lugar.

Fuentes: Folha Poder.