En un artículo de opinión publicado en Le Monde, el historiador Frédérick Genevée escribe que el bloqueo de liceos es una práctica relativamente reciente en la historia de la protesta estudiantil y ha acompañado, e incluso definido, los movimientos de liceos durante alrededor de 20 años. Su intervención se produce cuando el movimiento de liceos que comenzó en septiembre ha hecho un uso masivo de los bloqueos como medio de acción.
Genevée señala que las estadísticas del Ministerio de Educación Nacional son difíciles de interpretar porque a veces confunden establecimientos bloqueados total o parcialmente, centros cerrados debido a bloqueos o por decisión administrativa, y centros perturbados. Sin embargo, escribe, las organizaciones de liceos y el Gobierno coinciden en que cientos de liceos se ven afectados por esta forma de acción.
El historiador rastrea el vocabulario hasta el movimiento de liceos del invierno de 2004-2005 contra la ley Fillon que reformaba el baccalauréat. Búsquedas en archivos de la prensa diaria muestran que las palabras «blocus» y «blocage» aparecieron entonces, en sustitución de «piquet de grève», y que se consolidó un nuevo modo de acción aunque no se había previsto antes. La carta de Grenoble de 1946, texto fundacional de la Union nationale des étudiants de France (UNEF) y del sindicalismo estudiantil, enumeraba peticiones y cartas abiertas, manifestaciones masivas, monômes espectaculares y de protesta, huelgas de abstención, huelgas de ocupación y monômes destructivos, pero no piquetes ni bloqueos.
Estudios históricos y testimonios confirman que el piquet de grève se utilizó, en particular desde los años 1970, permitiendo una huelga al impedir la entrada a un lugar de enseñanza y atrayendo a nuevos participantes a la movilización. La hipótesis de Genevée es que el uso del término «blocus» marca un giro estratégico que reconoce un nuevo contexto político, organizativo y escolar, y afirma un modo de acción autónomo distinto de la huelga y de la manifestación.
Fuentes: Le Monde Politique.