Los Demócratas obtuvieron el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos, lo que limitó el poder del presidente Donald Trump durante los dos años siguientes de su mandato. El partido también registró una serie de victorias históricas en contiendas estatales y federales, entre ellas las de candidatos que habían sido blanco de los ataques de Trump.
En Michigan, Abdul El-Sayed se convirtió en el primer musulmán elegido para el Senado de Estados Unidos. Trump lo había llamado “yihadista” y había dicho que el Senado necesitaría un detector de metales especial para él. El-Sayed, médico y demócrata progresista, dijo en su discurso de victoria que el país era “lo bastante grande para todos nosotros”.
Georgia eligió a Keisha Lance Bottoms como su primera gobernadora negra y la primera mujer en ocupar el cargo. Los demócratas no ocupaban la gobernación desde 1998. Bottoms, exfuncionaria de la administración Biden a quien Trump desestimó tras regresar al poder, dijo: “Ningún aspirante a dictador va a detenernos”.
Gina Hinojosa se convirtió en la primera gobernadora latina de Texas y en la primera demócrata en ganar el cargo desde 1995. Derrotó al republicano Greg Abbott, quien aspiraba a un cuarto mandato consecutivo. Hinojosa, exabogada de derechos civiles y laboral, centró su campaña en el costo de vida y se benefició del rechazo a las políticas migratorias de Trump, según el informe.
En New Hampshire, el demócrata Chris Pappas se convirtió en el primer hombre abiertamente gay elegido para el Senado de Estados Unidos, al derrotar al exsenador John Sununu. Pappas centró su campaña en el aumento del costo de vida y el acceso a la atención médica. Dijo que el estado había enviado a Washington un mensaje claro: necesitaba un cambio de rumbo.
Minnesota reeligió a Ilhan Omar para la Cámara de Representantes, donde obtuvo el 76% de los votos en el quinto distrito del estado. La congresista somalí-estadounidense, que llegó a Estados Unidos de niña, ha sido una destacada progresista y un blanco frecuente de los insultos de Trump. Es la primera mujer somalí-estadounidense en el Congreso y una de las primeras mujeres musulmanas que han ocupado un escaño allí.
Minnesota también eligió a Peggy Flanagan como la primera mujer indígena en ocupar un escaño en el Senado de Estados Unidos. Miembro de la Nación Ojibwe de White Earth, Flanagan había sido vicegobernadora del estado. Dijo que su victoria demostraba que “muchos pueden vencer al dinero” y que ningún presidente podía anular la voluntad del pueblo.
En Kansas, el pastor metodista Adam Hamilton ganó un escaño en el Senado para los demócratas por primera vez en 94 años, al derrotar al republicano Roger Marshall, quien contaba con el respaldo de Trump. Hamilton obtuvo más del 51% de los votos. Hizo campaña como un demócrata independiente, centrado en el costo de vida.
Xavier Becerra ganó la gobernación de California y se convirtió en el primer político de ascendencia mexicana en dirigir el estado desde Romualdo Pacheco, en 1875. Becerra había sido secretario de Salud de Estados Unidos durante la presidencia de Joe Biden, fiscal general de California y miembro del Congreso.
Deb Haaland fue elegida gobernadora de Nuevo México y se convirtió en la primera mujer de ascendencia indígena en dirigir un estado de Estados Unidos. Exsecretaria del Interior durante la presidencia de Biden, Haaland obtuvo más del 57% de los votos. Su campaña se centró, en parte, en la asequibilidad.
Fuentes: elDiario.es.