Las primeras declaraciones públicas de Andy Burnham tras las elecciones de medio mandato en EE. UU. pusieron de relieve una preocupación para el Reino Unido: si el revés político interno de Donald Trump hará que adopte una postura más confrontativa en el exterior. Burnham señaló que Trump había aceptado los resultados, una respuesta que, según el artículo, los dirigentes británicos no podían dar por sentada anteriormente.
Burnham aún intenta establecer una relación con el presidente. Hasta ahora, el contacto entre ambos ha consistido en varias llamadas telefónicas y una reunión presencial en las Naciones Unidas, en Nueva York, en septiembre. El artículo describe la situación de Trump como muy distinta de la que había cuando Keir Starmer intentaba estrechar lazos con él: ahora es un presidente en su segundo año de mandato que afronta críticas por las consecuencias de una guerra en el extranjero que había prometido evitar.
El gobierno británico ha centrado su respuesta pública en el coste de la vida. Burnham afirmó que no se podría aliviar la presión sobre los gastos de los hogares hasta que se resolvieran los conflictos en Oriente Medio y Ucrania. Dentro del Gobierno, se considera que la guerra con Irán y sus efectos sobre los precios de la energía son un factor importante del aumento de los costes.
Antes de que se contabilizaran los votos, se preguntó al ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, si un Trump debilitado políticamente podría volverse más beligerante en el ámbito internacional. No respondió directamente; en cambio, señaló el impacto del conflicto en el coste de la vida y afirmó que el Gobierno buscaba una salida diplomática. Miliband dijo que las alteraciones del tráfico en el estrecho de Ormuz estaban afectando a las familias y que había hablado del conflicto con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, durante una reunión del G20 en Atlanta.
La pregunta central para el Reino Unido y otros países es si una derrota en casa hará que Trump se enfurezca más en el exterior, o si los aliados tradicionales de EE. UU. se sentirán más capaces de colaborar con sus adversarios políticos internos para desafiarlo y contenerlo. El artículo señala que las respuestas a esas preguntas podrían influir en los asuntos mundiales durante los próximos dos años.
Fuentes: BBC News UK.
