El ataque en Trappes y La Verrière, en el departamento francés de Yvelines, dejó una persona muerta y cuatro gravemente heridas el viernes 23 de octubre. El sospechoso, Kevin T., reconoció que tuvo un móvil racista y dijo que había elegido específicamente como objetivo a personas que percibía como musulmanas, africanas o norteafricanas, según el relato del caso. Los investigadores encontraron material político que había elaborado en su casa y que expresaba una proximidad ideológica con la Agrupación Nacional (RN).
Según se informó, Kevin T. eligió Trappes porque creía que era un «refugio para islamistas». El martes 3 de noviembre, el fiscal antiterrorista Olivier Christen dijo en RTL que el perfil del sospechoso correspondía a la «extrema derecha radical violenta». El ataque ha vuelto a centrar la atención en el significado de esa etiqueta.
El historiador Nicolas Lebourg, especialista en la extrema derecha y el radicalismo político, describe la «ultraderecha» como una categoría policial que se aplica a individuos y grupos, y no solo al terrorismo. En 1994, la Dirección Central de Inteligencia General de Francia creó la categoría para distinguir el sector violento o potencialmente violento de la extrema derecha de los partidos políticos y las organizaciones electorales, que no podía investigar debido a las protecciones constitucionales de los partidos políticos.
El texto disponible del artículo también informa que, desde 2019, se han registrado 23 procedimientos vinculados a la ultraderecha. El resto del artículo original no estaba disponible en el texto recuperado.
Fuentes: Le Monde Politique.