Carlos Cuerpo, vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía de España, también dirigirá el Ministerio de Transportes tras la inesperada dimisión de Óscar Puente. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó que Cuerpo había demostrado grandes dotes de gestión y que continuaría las reformas iniciadas por su predecesor.
El nombramiento se produce cuando el Gobierno afronta presiones por la seguridad ferroviaria y la confianza pública en la red de trenes. El relato de la decisión menciona 115 muertes en dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en diez meses, incluido un choque reciente en Urda, Toledo. Puente ya había anunciado un plan de seguridad ferroviaria de alta velocidad, las primeras ayudas para las personas afectadas y explicaciones públicas sobre la respuesta del Gobierno.
El enfoque de Cuerpo contrasta con el estilo más combativo de Puente. Antiguo alto cargo de Hacienda y economista del Estado, se le describe como un gestor comedido y de perfil técnico. Su nombramiento busca imprimir un tono distinto a la gestión gubernamental de la crisis, aunque deberá familiarizarse con el sistema ferroviario al asumir la cartera de Transportes.
Cuerpo se convirtió en ministro de Economía en diciembre de 2023, después de que Nadia Calviño se marchara para dirigir el Banco Europeo de Inversiones. Posteriormente, fue nombrado vicepresidente primero del Gobierno. Antes de incorporarse al Ejecutivo, fue secretario general del Tesoro y participó en las negociaciones sobre las reglas fiscales europeas. También ha representado a España en debates internacionales, incluida una visita a Washington durante las tensiones por los aranceles y el gasto español en defensa.
Su trayectoria en el Gobierno ha ido más allá de la política económica. Ha participado en la comunicación de medidas sobre el comercio de armas con Israel y las consecuencias de la guerra en Oriente Medio, así como en la respuesta del Gobierno al intento de adquisición de Banco Sabadell por parte de BBVA. También se ha enfrentado a disputas con la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, entre ellas por la reducción propuesta de la jornada laboral.
Cuerpo afronta ahora la tarea de dirigir Transportes en un periodo de intenso escrutinio. La respuesta del Gobierno a la crisis ferroviaria pondrá a prueba si su estilo más moderado puede tranquilizar a la ciudadanía y ofrecer claridad a las personas afectadas.
Fuentes: elDiario.es.