Prado del Rey, en la provincia de Cádiz, es conocido como «el pueblo de la miel» y tiene una de las mayores concentraciones de apicultores por habitante de Andalucía. Situado entre los parques naturales de la Sierra de Grazalema y Los Alcornocales, el municipio ha construido una sólida identidad local en torno a la apicultura, una tradición transmitida de generación en generación.

La fuente señala que Prado del Rey tiene alrededor de 30.000 colmenas, la mitad del total de la provincia de Cádiz, y produce más del 70 % de su miel. Cuarenta familias locales se ganan la vida directamente con la apicultura, mientras que cinco empresas del municipio envasan miel. En toda la provincia, el sector genera más de 60 millones de euros en actividad económica.

Los apicultores locales se apoyan en conocimientos heredados y adaptan su trabajo a las temporadas de floración silvestre de la zona. La variada vegetación de la región permite producir distintos tipos de miel, entre ellos los de azahar, romero, tomillo, eucalipto, castaño, lavanda y cítricos, además de miel multifloral.

La miel de Prado del Rey también se vende en el extranjero, con exportaciones a Alemania, Reino Unido, Francia y Estados Unidos. La fuente indica que los productores locales buscan desarrollar más industrias auxiliares en la zona y trabajan para obtener la denominación de origen protegida para la miel.

La apicultura también contribuye a la agricultura local y a la fauna silvestre mediante la polinización. La fuente calcula que las cosechas de la zona caerían un 75 % sin las abejas. La Feria Apícola y Jornada Técnica anual de la Sierra de Cádiz reúne a visitantes, productores e investigadores para asistir a exposiciones, degustaciones, concursos y talleres.

El sector afronta desafíos, entre ellos el ácaro varroa, que debilita las colonias y exige un seguimiento continuo. Los productores también buscan que una mayor parte del valor añadido de la industria permanezca en la provincia.

Fuentes: elDiario.es.