Las audiencias de confirmación de los magistrados de la Corte Suprema Kassio Nunes Marques y André Mendonça revelaron enfoques distintos entre los senadores, desde abstenerse de hacer preguntas hasta presionar a los nominados sobre sus antecedentes y puntos de vista, según un informe basado en las transcripciones de la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) del Senado.
Nunes Marques citó la Biblia durante su audiencia de octubre de 2020 y reprodujo las palabras del profeta Isaías: «Confío y nada temo». Un año después, durante la audiencia de Mendonça, el senador Flávio Bolsonaro elogió los principios religiosos del nominado y dijo que era leal a los «principios judeocristianos». Tanto Flávio como el senador Carlos Portinho decidieron no hacerle preguntas a Mendonça.
El presidente del Senado, Davi Alcolumbre, dijo que la espera de casi cinco meses para programar la audiencia de Mendonça le había dado al nominado tiempo para entender cómo concebía cada senador el futuro de Brasil. El senador Alvaro Dias, quien también renunció a hacer sus preguntas, dijo que esperaba que fuera la última nominación de «carácter político».
Varios senadores interpelaron a Mendonça sobre cuestiones como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la violencia contra las personas LGBTQIA+ y sus acciones como ministro de Justicia. Al preguntársele si apoyaría el matrimonio civil para parejas del mismo sexo, Mendonça dijo que respetaría y defendería el derecho constitucional. El senador Fabiano Contarato señaló la postura anterior de Mendonça en un caso ante la Corte Suprema relativo a la homofobia. Mendonça dijo que la violencia contra las personas LGBTQIA+ era inaceptable y respaldó la decisión de la Corte de considerar delito, equivalente al racismo, esa forma de intolerancia.
Mendonça también defendió la gestión de su departamento de las investigaciones relacionadas con críticos del gobierno de Bolsonaro. En respuesta a preguntas sobre un informe acerca de funcionarios públicos pertenecientes a grupos antifascistas y el uso de la Ley de Seguridad Nacional, dijo que la Corte Suprema había determinado que las acciones pertinentes habían comenzado antes de su gestión. Negó que tuviera la intención de perseguir o intimidar a los opositores al gobierno y afirmó que no pedirle a la Policía Federal que investigara habría constituido una falta en el ejercicio de sus funciones.
Sobre el papel de la religión en la vida pública, Mendonça dijo que, aunque era pastor evangélico, no veía lugar para la expresión religiosa en la Corte Suprema. La senadora Eliziane Gama, relatora de la audiencia, dijo que la nominación había generado un debate inusualmente amplio sobre el Estado laico. También concluyó que los documentos presentados a la comisión demostraban que Mendonça había prestado servicios a la administración pública con dedicación y diligencia.
Las audiencias también suscitaron un examen de las credenciales de Nunes Marques y de las circunstancias de su nominación. El senador Alessandro Vieira calificó el nombramiento como un ejemplo de un sistema de intereses entrecruzados y dijo que Nunes Marques no había respondido a una acusación de posible plagio en su tesis de maestría. Al preguntársele si Flávio Bolsonaro y el abogado Frederick Wassef habían contribuido a que su nombre llegara al presidente Jair Bolsonaro, Nunes Marques dijo que el presidente quizá había hablado con personas del Poder Judicial, pero que, hasta donde él sabía, la decisión había sido del propio Bolsonaro.
El informe también sitúa las audiencias en el contexto de disputas políticas más recientes, incluido el escrutinio de contratos relacionados con el exbanquero Daniel Vorcaro y el bufete de abogados de la familia del magistrado Alexandre de Moraes. Señala que Mendonça y Nunes Marques también han recibido críticas por asuntos distintos, pero no ofrece más detalles sobre esas acusaciones.
Fuentes: Folha Poder.