René Benko se ha declarado inocente de los cargos de fraude grave y quiebra fraudulenta ante el Tribunal Regional de Innsbruck. La fiscalía acusa al fundador de Signa de haber provocado que una fundación vinculada al inversor Hans-Peter Haselsteiner perdiera unos 5 millones de euros mediante una garantía que, según sostiene, era falsa. Benko rechaza las acusaciones.

La garantía habría sido emitida el 6 de noviembre de 2023, poco antes de que Signa Holding se declarara insolvente, y prometía el reembolso para finales de junio de 2024. Según el escrito de acusación, la fundación de Haselsteiner transfirió alrededor de 3,3 millones de euros a Signa Holding y renunció a reclamar otros 1,7 millones. Los fondos estaban destinados a SportScheck, otra empresa de Signa con dificultades financieras. La fiscalía afirma que la fundación resultó perjudicada, mientras que Signa Holding y otra empresa se beneficiaron.

La acusación describe el caso como un fraude deliberado y sostiene que Benko nunca tuvo la intención de devolver el dinero. Él afirma que le presionaron para que otorgara la garantía durante unas negociaciones tensas y niega que Haselsteiner fuera engañado. Su defensa sostiene que el pago correspondía a una obligación pendiente por unas acciones de Signa Development y que nadie sufrió pérdidas.

Haselsteiner discrepa de esa versión. Afirma que el precio de compra de las acciones solo vencía tras el pago de un dividendo y que no las habría comprado con fondos nuevos. También declaró que Benko le había asegurado que el dinero sería devuelto y que parecía capaz de pagar sumas mucho mayores.

Los testimonios también han suscitado preguntas sobre quién tomaba las decisiones dentro de Signa. Benko ha dicho que era presidente del consejo asesor y consultor, y que no participaba en los detalles operativos. La fiscalía, citando correos electrónicos, actas de reuniones y declaraciones de directivos, sostiene que era quien tomaba las decisiones efectivas del grupo. Haselsteiner dijo que Benko había dejado claro que quería estar al mando.

Un segundo cargo se refiere a un rifle de caza, valorado en 80.000 euros, que supuestamente no fue declarado. La fiscalía afirma que Benko lo ocultó al administrador concursal y a los acreedores. Si es declarado culpable, se enfrenta a una pena de hasta diez años de prisión.

Benko se encuentra actualmente bajo arresto domiciliario con vigilancia electrónica en Innsbruck. El artículo señala que el mes pasado le concedieron llevar una tobillera electrónica tras una revisión de su prisión preventiva y que el tiempo que ya pasó detenido se computará para su condena. En septiembre recibió una pena firme de 30 meses de prisión por quiebra fraudulenta en otro caso relacionado con el colapso de Signa.

Fuentes: FAZ.