El primer título de la Serie Mundial de Milwaukee ha dado paso a una nueva fuente de incertidumbre para las Grandes Ligas de Béisbol: un inminente conflicto laboral que podría trastocar los preparativos para la temporada de 2027. El convenio colectivo de la liga vence a las 11:59 p. m., hora del Este, del 1 de diciembre, y las dos partes siguen muy distanciadas respecto de las reglas financieras que rigen el deporte.
El desacuerdo central es la propuesta de los dueños de establecer un tope salarial, que, según afirman, reduciría la brecha de gasto entre los clubes y mejoraría el equilibrio competitivo. El sindicato de jugadores rechaza un límite estricto y sostiene que el sistema actual —que incluye la agencia libre y el arbitraje salarial— permite a los jugadores negociar en función de su rendimiento y su valor de mercado.
Una propuesta inicial de la MLB fijaba un tope de gasto de 245,3 millones de dólares para 2027, además de un mínimo obligatorio. El 3 de noviembre, la liga propuso aplazar el sistema hasta 2028, con un tope de 258,2 millones de dólares y un mínimo de 180,2 millones. Según ese plan, los equipos podrían gastar inicialmente el 90 % del mínimo, siempre que alcanzaran el monto completo en un plazo de tres años.
El sindicato también ha advertido que la propuesta podría poner en riesgo los contratos garantizados mediante un mecanismo que retendría parte de los salarios de los jugadores si la remuneración superara una proporción determinada de los ingresos de la liga. En un comunicado difundido por Associated Press, acusó a la dirigencia de la MLB de intentar reemplazar el modelo actual por uno concebido para aumentar las ganancias de los equipos y el valor de las franquicias. El sindicato afirmó que los jugadores siguen dispuestos a negociar un acuerdo que beneficie a los jugadores, los clubes y los aficionados.
La MLB sostiene que los límites al gasto reducirían la brecha entre los equipos más ricos y aquellos con presupuestos menores. Según los cálculos de la liga para su propuesta más reciente, ocho clubes tendrían que recortar sus nóminas en un total combinado de 528 millones de dólares para ajustarse al tope, mientras que 12 equipos tendrían que aumentar el gasto en un total de 636 millones de dólares para alcanzar el mínimo.
Las conversaciones directas comenzaron en mayo, pero los principales asuntos financieros siguen sin resolverse. Si no se llega a un acuerdo antes de que venza el convenio vigente, los dueños impondrían un cierre patronal. Entonces, los equipos no podrían realizar transacciones que involucraran a jugadores incluidos en las plantillas de 40 jugadores, como fichajes, traspasos y prórrogas de contrato, y se restringiría la comunicación entre los clubes y los jugadores.
Un conflicto prolongado también podría afectar los preparativos de pretemporada. Si el cierre patronal se extendiera hasta febrero, los entrenamientos de primavera podrían quedar en duda y el comienzo de la temporada podría retrasarse. Está previsto que la temporada regular de la MLB de 2027 comience el 24 de marzo, aunque no se sabe si se perderá algún partido.
El cierre patronal más reciente, en 2021–22, retrasó el comienzo de la temporada, pero finalmente se jugaron los 162 partidos de cada equipo. En cambio, un paro laboral de 232 días en 1994–95 provocó la cancelación de la Serie Mundial por primera vez en nueve décadas.
Fuentes: elDiario.es.
