El Gobierno español desplegó durante el fin de semana un gran número de fuerzas de seguridad en las principales ciudades después de que unas protestas anteriores en Barcelona hubieran provocado saqueos. Las autoridades también detuvieron a varios organizadores del movimiento de protesta “Blocus”, que habían llamado a emprender nuevas acciones violentas. Las medidas pretendían demostrar que el Gobierno del presidente Pedro Sánchez mantiene el control después de un desastre ferroviario que ha dañado gravemente la confianza pública en el Estado y sus dirigentes.
El accidente, que causó 69 muertos, también ha alterado el panorama político antes de las elecciones del 29 de noviembre. Los primeros sondeos citados por El Mundo indican que los votantes responsabilizan al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Sánchez. El periódico estima que el partido ha perdido 450.000 votantes y ha caído por debajo del 25 por ciento. El Español informa de que el conservador Partido Popular (PP) y la formación derechista Vox podrían superar juntos los 200 de los 350 escaños del Parlamento.
Antes del accidente, Sánchez y su socio de coalición Sumar habían confiado en una campaña optimista y en medidas sociales para reducir su desventaja en los sondeos. Dos decretos de vivienda que habían fracasado en octubre fueron aprobados posteriormente, mientras el Gobierno planeaba subir el salario mínimo y las pensiones antes de la votación. Desde entonces, Sánchez ha reconocido que la confianza pública se ha visto afectada, aunque se refería específicamente a la red ferroviaria de alta velocidad.
Para muchos españoles, sin embargo, la desconfianza se extiende ahora más allá del sistema ferroviario. El accidente se produjo un día después del segundo aniversario de las inundaciones de Valencia, que causaron más de 200 muertos. Según el juez instructor, un gran número de esas muertes podría haberse evitado. También habían surgido denuncias anteriores de fallos del Estado tras devastadores incendios forestales, el apagón eléctrico de abril de 2025 en toda la península ibérica y el desorden que rodeó la llegada de aproximadamente 80.000 migrantes a Ceuta en julio de 2026.
Vox ha sido hasta ahora el principal beneficiario político de estas preocupaciones. El partido podría acercarse al 20 por ciento de los votos y potencialmente duplicar su representación parlamentaria con respecto a las elecciones de 2023, según los sondeos descritos en el informe.
La atención se centra ahora en el ministro de Transportes, Óscar Puente, un estrecho aliado de Sánchez. Bajo su responsabilidad se han producido dos graves accidentes ferroviarios en el plazo de un año, y hasta sus socios de izquierda están reclamando su dimisión. Puente comparecerá ante la comisión permanente del Parlamento, donde ya no cuenta con mayoría. Sánchez no ha aceptado la oferta de dimisión del ministro.
El conservador PP ha adoptado un tono más institucional desde el desastre. Su líder, Alberto Núñez Feijóo, ha descrito la dimisión de Puente como necesaria pero insuficiente, y sostiene que España afronta un fallo sistémico vinculado a una mala gestión y un mantenimiento deficiente. Feijóo se ha comprometido a invertir 300.000 millones de euros en reparar las infraestructuras deterioradas del país si se convierte en primer ministro.
La magnitud del problema del mantenimiento ferroviario quedó de manifiesto cuando el propio Puente planteó la posibilidad de cerrar durante uno o dos años la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona para realizar reparaciones urgentes. El tráfico en la ruta hacia Andalucía, donde se produjo el accidente, ha quedado suspendido indefinidamente. Las crecientes dudas sobre la seguridad ferroviaria están llevando a más personas a viajar en autobús, avión o automóvil.
Se espera una mayor alteración antes del inicio formal de la campaña electoral, el 13 de noviembre. Sindicatos y activistas han convocado para el 11 de noviembre la primera huelga general de España en 14 años, para exigir viviendas asequibles y salarios adecuados. Los maquinistas de Renfe también han convocado huelgas en los días anteriores y posteriores a esa fecha para exigir una mayor seguridad en los ferrocarriles.
Fuentes: FAZ.