El hospital del distrito de Groß-Gerau ha demandado a la República Federal de Alemania y reclama 1,2 millones de euros en daños y perjuicios por las pérdidas financieras de 2023. La directora gerente, Erika Raab, sostiene que el Gobierno no está proporcionando las condiciones que necesitan los hospitales para prestar servicios sanitarios esenciales.

La demanda invoca el derecho de la Unión Europea, que insta a los Estados miembros a permitir que los hospitales funcionen de manera económicamente viable y, al mismo tiempo, cumplan sus obligaciones de servicio público. Raab afirma que el gobierno federal acepta a sabiendas los déficits financieros de los hospitales. Los representantes del Gobierno rechazaron la demanda ante el tribunal y alegaron que quizá el hospital de Groß-Gerau no esté funcionando con suficiente eficiencia.

Se informa de que alrededor del 80 % de los hospitales alemanes tienen déficit. El centro de Groß-Gerau sigue registrando pérdidas pese a su reestructuración, a la reducción del número de camas y a la especialización de sus servicios. El distrito cubre el déficit anual del hospital, aunque también afronta sus propias dificultades financieras. El consejo del distrito ha debatido la posibilidad de cerrar el centro, pero Raab afirma que no es una opción.

La Tercera Sala Civil del Tribunal Regional de Darmstadt celebró la vista del caso y debe dictar su fallo el 25 de noviembre a las 14:00. Es posible que la disputa continúe después de esa decisión: según el informe, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea podría tener que pronunciarse finalmente, y el caso podría afectar a hospitales de toda Alemania y al debate más amplio sobre la reforma de la financiación hospitalaria.

Fuentes: FAZ.