Las reformas migratorias propuestas por la ministra del Interior, Shabana Mahmood, alargarían el tiempo que muchos migrantes deben esperar para obtener la residencia permanente en el Reino Unido. Según el artículo, por la vía ordinaria, los trabajadores migrantes generalmente tendrían que esperar 10 años, mientras que los refugiados que soliciten asilo en el Reino Unido fuera de las vías de reasentamiento designadas tendrían que esperar 20 años.
El artículo señala que las personas deben estar en el Reino Unido para solicitar asilo y afirma que no hay vías de visado que les permitan presentar la solicitud desde el extranjero. Sostiene que esto dificulta el acceso legal al proceso de asilo para quienes huyen de la persecución y no reúnen los requisitos de un programa de reasentamiento u otra vía humanitaria.
Un cambio limitado permitiría a algunos trabajadores de asistencia social que se incorporaron a esta vía antes de mayo de 2025 y cumplen las condiciones pertinentes solicitar el permiso de residencia indefinido después de cinco años. El artículo afirma que esto no resolvería las dificultades del sector y cita una caída de 105.000 a 30.000 en el número de contrataciones internacionales en dos años, además de casi 100.000 vacantes.
Las reformas también aplicarían el plazo de referencia de 10 años a muchas personas que ya viven legalmente en el Reino Unido, pese a que habían hecho planes basados en las expectativas anteriores. El artículo calcula que medio millón de personas se verían afectadas. También destaca la propuesta de una vía de tres años para quienes ganen más de 125.000 libras, frente a los 10 años habituales para quienes ganen menos de 50.000 libras.
Otra condición propuesta exigiría que los migrantes no hubieran recibido determinadas ayudas estatales durante los cinco años anteriores para poder optar a la residencia permanente por la vía ordinaria; de lo contrario, tendrían que esperar más tiempo. El artículo señala que todavía no se han aclarado el alcance de la norma ni sus exenciones, lo que suscita preocupación por sus posibles efectos en las personas con discapacidad y las familias con hijos.
El artículo también sostiene que depender durante mucho tiempo de visados patrocinados por empleadores podría mermar la capacidad de los trabajadores para cambiar de empleo o buscar mejores salarios y condiciones laborales. Cita la advertencia del Congreso de Sindicatos de que el patrocinio puede ejercer presión a la baja sobre los salarios y las condiciones de trabajo en distintos sectores.
Fuentes: The Guardian Politics.