El descarrilamiento de un tren cerca de Stonehaven, en Aberdeenshire, que causó la muerte de tres hombres en agosto de 2020, podría haberse evitado si el sistema de drenaje se hubiera construido y gestionado correctamente, concluyó la sheriff Lesley Johnston tras una investigación sobre un accidente mortal (FAI).
El maquinista Brett McCullough, de 45 años; el revisor Donald Dinnie, de 58, y el pasajero Christopher Stuchbury, de 62, murieron cuando el tren chocó contra escombros arrastrados hasta las vías por las fuertes lluvias cerca de Carmont. El tren descarriló e impactó contra el parapeto de un puente. Otras seis personas que viajaban a bordo resultaron heridas.
En su resolución por escrito, la sheriff Johnston afirmó que el drenaje no se había construido ni instalado conforme al diseño. Señaló posibles medidas preventivas, entre ellas construirlo de acuerdo con los planos, preparar dibujos que mostraran cómo se había construido realmente y que Network Rail se asegurara de obtener esos dibujos conforme a sus normas.
La sheriff constató un defecto en el sistema de trabajo y citó la supervisión de Network Rail durante la construcción del drenaje y su incumplimiento de garantizar que las obras se ajustaran a los planos de diseño. Dijo que las pruebas demostraban que, de forma realista, estas medidas podrían haber evitado el accidente.
La División de Investigación de Accidentes Ferroviarios (RAIB) también había determinado que el sistema de drenaje se instaló incorrectamente en su informe de 2022, que formuló 20 recomendaciones de seguridad. La sheriff Johnston calificó esas recomendaciones de exhaustivas y de amplio alcance, y dijo que la mayoría se habían aplicado y que el resto estaba en curso. No formuló recomendaciones adicionales, pues concluyó que se estaban abordando las cuestiones identificadas por la RAIB y la investigación.
La investigación escuchó que la red ferroviaria está ahora mejor preparada para los fenómenos meteorológicos extremos que en el momento del descarrilamiento. La sheriff señaló que se ha incrementado el uso de reconocimientos aéreos, incluidas inspecciones con helicópteros y drones, y dijo que Network Rail había experimentado un importante cambio cultural en la manera de considerar las precipitaciones como un peligro para las operaciones ferroviarias. También destacó que se presta más atención al mantenimiento de registros durante los proyectos de construcción.
Network Rail recibió en 2023 una multa de 6,7 millones de libras tras admitir fallos de mantenimiento e inspección relacionados con el accidente, así como no haber advertido al maquinista de que una parte de la vía era peligrosa ni haberle indicado que redujera la velocidad.
Liam Sumpter, director general de Network Rail Scotland, dijo que la empresa seguía pensando en las familias de las víctimas y en las demás personas afectadas. Añadió que Network Rail había introducido cambios importantes en la gestión de los riesgos asociados al mal tiempo y que trabajaba para mejorar la resiliencia de la red ferroviaria de Escocia.
La sheriff concluyó su resolución expresando sus condolencias a las familias y amistades de los tres hombres fallecidos.
Fuentes: BBC News UK.