Bella Coola, en la costa central de la Columbia Británica, es famosa por su fauna y sus paisajes al aire libre. Durante la temporada del salmón, cientos de miles de peces regresan a los ríos para desovar, lo que atrae a los osos grizzly y a los visitantes que esperan verlos. Pero en un recorrido por la zona resultó inusualmente difícil avistar osos.
El viaje desde Williams Lake dura unas siete horas por la carretera 20, incluido un tramo empinado y sinuoso cerca del paso Heckman. Bella Coola se encuentra a unos 1.000 kilómetros al norte de Vancouver, y su asentamiento principal tiene unos 160 residentes. El pueblo está más concurrido en verano, cuando los visitantes salen a recorrer las vías navegables de los alrededores.
En un mirador designado para observar osos, los visitantes esperaron en una plataforma elevada y cercada, pero no vieron ninguno. A la mañana siguiente, Shannon, la propietaria del alojamiento, contó que durante la noche una osa y dos crías habían hurgado en los contenedores de basura asegurados. Dijo que en esta época del año suele haber osos cerca de los ríos, aunque quizá también haya machos dominantes en la zona. Según explicó, estos machos evitan a las madres con crías.
Las bayas también podrían ayudar a explicar por qué los osos no estaban junto al río. En toda la zona crecen bayas silvestres, y los árboles estaban cargados de frutos. La cosecha de finales del verano puede atraer a los osos a los asentamientos, y un montón de excrementos fuera del alojamiento contenía indicios de una dieta rica en bayas.
En una excursión en barco por el fiordo, el guía Dan Ellis dijo que a veces aparecen osos a lo largo de la orilla, pero durante la salida solo se avistaron águilas calvas. Más tarde, un descenso por el río en una balsa con el guía Fraser tampoco permitió ver osos grizzly. Fraser, que lleva 40 años trabajando en el río, dijo que era inusual no ver osos allí durante la temporada del salmón. Calculó que entre 150 y 175 osos grizzly viven en el corredor de Bella Coola y señaló que los machos dominantes quizá estén manteniendo a las madres y sus crías a distancia.
Según Fraser, alrededor de un millón de salmones remontan los ríos para desovar. Entre ellos hay cinco especies de salmón del Pacífico: chum, rosado, rojo, coho y chinook. Para cuando llegan a la parte alta del río, muchos están muy deteriorados; allí, desovar es su última tarea.
La búsqueda de osos también ofreció una muestra del paisaje que los sustenta: cascadas, aguas termales, árboles imponentes y cauces cubiertos de piedras redondeadas. El pueblo Nuxalk, cuyas tierras recorrían los visitantes, ha vivido en la región del fiordo durante miles de años. El relato señala que el oso grizzly es un símbolo de justicia para los Nuxalk.
Cuando llegó un mensaje que decía que la osa había regresado al pueblo, ya había desaparecido entre la maleza. A los visitantes que salían de Bella Coola les recordaron que no debían llevar aerosol antiosos en el equipaje de mano. Regresaron en avión a Vancouver sin haber visto ningún oso grizzly en estado salvaje, mientras la temporada del salmón continuaba en los ríos.
Fuentes: FAZ.